Consejos para aumentar las ventas en tu tienda

Consejos para aumentar las ventas en tu tienda

¿Quieres aumentar tus ventas? ¿Estás pasando por una época en la que estar de brazos cruzados detrás del mostrador se está convirtiendo en una tónica habitual? ¿Estás cansado de ver pasar a la gente por delante de tu escaparate pero que no entren en tu tienda y, en el peor de los casos, ni siquiera se paren frente a tu escaparate?

Entonces estás ante un problema muy grande, pero que tiene fácil solución. Preocúpate por conocer y entender a tus clientes. La psicología ha estado estudiando el cerebro del comprador durante décadas para entender qué lo hace funcionar. Lo que los científicos han descubierto es que, aunque las personas se comportan de manera irracional, sus cerebros siguen reglas específicas.

Los minoristas pueden usar este conocimiento para diseñar estrategias más efectivas, para aumentar las ventas y la satisfacción del cliente.

Aquí te mostramos algunas maneras en que puedes usar el funcionamiento interno del cerebro del cliente para conseguir que ponga su atención en tu tienda.

El principio, la captación del clientes

Convertir a una persona que pasea por la calle frente a decenas o cientos de escaparates en un cliente es la piedra filosofal que querrían obtener todos los empresarios de comercios. Y es por eso que las grandes cadenas que abren tiendas por todas partes invierten ingentes cantidades de dinero en estudiar las tendencias y los mecanismos que provocan que sus tiendas se conviertan en las más visitadas (y en las que más consumen los clientes).

Evalúa la percepción del cliente sobre el atractivo de tu tienda

Antes de cambiar algo, primero debe determinar cómo las personas ven y perciben su tienda desde el exterior. Reúna algunos comentarios básicos de clientes habituales. Hay dos maneras de hacer esto:

Observa: Involucre a sus empleados y observe cómo atraen a los transeúntes a su tienda. Crea una cultura donde tus empleados siempre miren y escuchen.

Pregunta: Si eres alguien atrevido siempre puedes acercarte respetuosamente a tus clientes en la tienda y hacerles esta pregunta: ¿qué le trae hoy a la tienda? También puede colocar un breve cuestionario en el mostrador que se puede completar mientras esperas para pagar o para hacer una consulta. Otra opción es solicitar su dirección de correo electrónico y enviarles el cuestionario de esa manera. Hay mil formas, pero has de hacerlo.

Pregúntate cuantas veces al día haces esta pregunta a tus clientes: “¿Está buscando algo en particular?” Si realizas la pregunta correcta obtendrás la respuesta correcta. Pero aquí empieza algo importante: crea una relación de esas respuestas, estudialas y reflexiona si lo que estás ofreciendo se ajusta a lo que tus clientes esperan encontrar. Seguro que te sorprenderás.

Haz un seguimiento de los resultados de tus observaciones y cuestionarios y compila los datos en un documento detallado donde puedas conocer lo que atrajo a un cliente a tu tienda y sus sugerencias sobre lo que se puede mejorar.

Desarrolla la personalidad de tu tienda y establece una conexión

Ayuda a quienes pasen por delante de tu establecimiento a crear una conexión entre lo que está vendiendo y la experiencia de compra esperada. Invítalos a entrar a través de la estimulación sensorial.

Color: el color puede influir en la percepción que tiene un cliente de tu tienda, así que asegúrate de elegir una paleta que refleje tu marca y recuerda usar esquemas de colores consistentes a lo largo de tus trabajos de marketing visual.

Olor: Nuestros cerebros están afinados a los olores. Los olores desencadenan recuerdos y emociones y se ha demostrado que persuaden a los clientes a permanecer en una tienda minorista durante más tiempo. Un aroma agradable y sutil mejorará la percepción de calidad. Elije el aroma de tu tienda sabiamente. Por ejemplo, cuando entras en determinadas superficies como Leroy Merlín, Brico King o similares, el olor a madera recién cortada estimula tu creatividad como constructor y diseñador.

Iluminación: la iluminación juega un papel vital en mostrar tus escaparates y tus productos, además de contribuir al ambiente general experimentado en tu tienda. También se ha demostrado que la iluminación puede influir en el estado de ánimo de una persona. Por ejemplo, Louis Vuitton usa tonos cálidos para crear una atmósfera exclusiva que deja a los clientes con la sensación de estar siendo “mimados”.

Música: utilice la música para elevar y motivar a su personal, mientras pone a los clientes en el estado emocional adecuado para tomar decisiones de compra. Elija música que refleje el carácter de su tienda, no arruine sus objetivos con música rock si está vendiendo ropa para bebés.

Y de esta técnicas podemos poner algunos ejemplos más, basados en el Neuromarketing.

La música de fondo en la tienda puede influir no solo en cuánto gasta la gente, sino también en lo que compra. Las tiendas que ponen jazz o música clásica son percibidas como más sofisticadas, y los clientes que interactúan están dispuestos a gastar más que las personas que entran en establecimientos donde suena pop o rock.

En un famoso experimento, los clientes en una tienda de vinos eran más propensos a comprar vinos franceses cuando se escuchaba música francesa; cuando la música alemana estaba sonando, la gente compraba más vinos alemanes.

La audición no es el único sentido que afecta nuestros hábitos de gasto: el investigador Martin Lindstrom descubrió que el olor a pastel de manzana condujo a un aumento del 23% en las ventas de hornos y refrigeradores en una tienda de electrodomésticos.

Tu escaparate afirma que una imagen vale más que mil palabras

La regla del tres (Basada en Neuromarketing)

Al crear escaparates, la mayoría de los exhibidores visuales a menudo se refieren a la regla del tres, lo que significa que al crear una exhibición de productos, intente trabajar en grupos de tres. En función de cómo organices tus productos, querrás tener tres de ellos uno al lado del otro en lugar de uno solo. Por ejemplo, si estuvieras arreglando cosas por altura, tendrías elementos que serán cortos, medianos y largos.

Es más probable que nuestros ojos se sigan moviendo cuando miramos algo asimétrico porque cuando vemos algo simétrico o equilibrado se detienen en seco en su pista . La Regla del Tres mantendrá la atención de tus clientes por más tiempo en el escaparate de tus productos.

Esto también alude al “Principio de la pirámide“, donde si hay un elemento en la parte superior y todos los demás elementos “un paso hacia abajo”, obliga al ojo a mirar el punto focal y luego a bajarlo.

Por otro lado, vamos a darte un último consejo. Según algunas convenciones del neuromarketing, cuando tenemos 3 opciones visuales, nuestro cerebro tiene a fijarse en la que se encuentra en el medio, por lo que debería ser siempre aquel producto que más no interese vender. Multitud de estudios avalan con resultados la efectividad de esta forma de organización.

Se trata de una técnica sencilla y muy efectiva. ¿La pruebas? Ya nos contarás.

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